jueves, 18 de agosto de 2016

Arthur Rimbaud - Le buffet

LE BUFFET                                                                                          EL APARADOR
Del conjunto llamado "Cahier de Douai"

C’est un large buffet sculpté; le chêne sombre,                             Es un enorme aparador tallado; el oscuro roble,
Très vieux, a pris cet air si bon des vieilles gens;                          viejísimo, ha adoptado ese aire bonachón de la gente mayor;
Le buffet est ouvert, et verse dans son ombre                               el aparador está abierto, y entre sus
sombras arroja una especie
Comme un flot de vin vieux, des parfums engageants;               de tufo a vino añejo, de perfumes comprometedores;


Tout plein, c’est un fouillis de vieilles vieilleries,                         está hasta los topes, un barullo de rancias antigüallas,
De linges odorants et jaunes, de chiffons                                      de lencería amarillenta, de andrajos
De femmes ou d’enfants, de dentelles flétries,                             de mujeres o niños, de ajados encajes,
De fichus de grand’mère où sont peints des griffons;                 de pañuelos de abuela con garabatos bordados;


--C’est là qu’on trouverait les médaillons, les mèches                 --Dentro hay medallones, mechones
De cheveux blancs ou blonds, les portraits, les fleurs sèches     de cabellos blancos o rubios, retratos, flores secas
Dont le parfum se mêle à des parfums de fruits.                          cuyo olor se confunde con aromas frutales.
 

--O buffet du vieux temps, tu sais bien des histoires,                  --¡Oh, aparador de los viejos tiempos, tú conoces bien el pasado,
Et tu voudrais conter tes contes, et tu bruis                                   y quisieras contarlo, y chirrías
Quand s’ouvrent lentement tes grandes portes noires.               cuando se abren lentamente tus grandes puertas negras.



Estas rimas de un jovencísimo y errabundo Arthur Rimbaud, que datan del año 1870, cuando sólo tenía 16 años, revelan un espíritu sensible y capaz de vibrar ante la contemplación de los objetos más sencillos y cotidianos. Este ensimismamiento profundo y melancólico, con el paso de los años, se irá tornando en reacción iracunda y prematuramente hastiada, conforme la precocidad de su talento se vaya volcando poco a poco en el descubrimiento de la sordidez nauseabunda del mundo de la bohemia que frecuentó. Sin embargo, no cabría hacer reproche alguno a dicha reacción, sobre todo teniendo en cuenta que Rimbaud había experimentado los más profundos abismos de la existencia, antes incluso de haber cumplido la mayoría de edad.

Rimbaud fue un excelente rimador, aunque sólo durante poco más de un año, entre 1870 y 1871; pero no es un parnasiano, como queda atestiguado en la temática de sus obras -siendo la más elocuente su "Venus Anadiomena", el equivalente lírico de los cuadros prostibularios de Toulouse-Lautrec. También cabe suponer que el dios Apolo, arrepentido de su elección en 1872, no tuvo nada que ver ni con "Illuminations" ni con "Une saison en enfer". Con ambas obras, en las que la crítica ha querido ver la fundación de una nueva corriente estética, el propio Rimbaud juzgó lúcidamente que había concluido para siempre su propia carrera literaria; con lo que desde 1874 no volvió a perder el tiempo en escribir una sola coma, y se dedicó a viajar por el mundo, que había sido siempre su verdadera pasión. 

Cosas de la vida... y caprichos de los dioses. 



PD: quizá la totalidad de los poemas de Rimbaud traducidos al castellano sean accesibles en este magnífico blog, por esa razón creo que huelga incluir más en el mío.

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