lunes, 23 de abril de 2018

Louis Ménard - Le soir


LE SOIR                                                                                         LA TARDE
Del libro “Réveries d’un païen mystique”

Plus fraîche qu'un parfum d'avril après l'hiver,                     Más fresca que un perfume de abril tras el invierno,
L'Espérance bénie arrive et nous enlace,                                la bendita esperanza llega y nos atrapa
La menteuse éternelle, avec son rire clair                              -eterna mentirosa- con su risa clara
Et ses folles chansons qui s'égrènent dans l'air.                   y sus locas canciones, que se suceden en el aire.

Mais comme on voit, la nuit, sous le flot noir qui passe     Mas, igual que de noche, bajo la negra ola pasajera,
Glisser les pâles feux des étoiles de mer.                               se ven deslizarse las pálidas y brillantes estrellas de mar,
Tous nos rêves ailés, dans le lugubre espace                        todos nuestros alados sueños desaparecen en el espacio
Disparaissent, à l'heure où l'Espérance est lasse.                lúgubre, en el momento en que la esperanza se ha cansado.

En vain on les rappelle, on tend les bras vers eux;             En vano se les llama, se tienden los brazos hacia ellos:
Les fantômes chéris s'en vont, silencieux.                            los adorados fantasmas se marchan, silenciosos,
Par le chemin perdu des paradis qu'un pleure:                   por el camino extraviado de los llorados paraísos.

Ah! mon ciel était là, je m'en suis aperçu                             ¡Ah, mi cielo se hallaba allí! Me he dado cuenta
Trop tard, l'ange est parti, j'ai laissé passer l'heure,          demasiado tarde: el ángel ha partido, he dejado pasar el tiempo,
Et maintenant tout est fini: Si j'avais su!                             y ahora todo ha concluido ya. ¡Si lo hubiera sabido!


viernes, 20 de abril de 2018

Paul Verlaine - À Léon Valade


À LÉON VALADE
Del libro “Amour”

Douze longs ans ont lui depuis les jours si courts                   ¡Doce largos años han pasado desde las breves jornadas
Où le même devoir nous tenait côte à côte!                              en que un deber común nos obligaba a estar codo con codo!
Hélas! les passions dont mon cœur s'est fait l'hôte                 ¡Ay! Las pasiones que albergó furiosamente mi corazón
Furieux ont troublé ma paix de ces bons jours;                       han turbado mi paz de aquellos buenos tiempos,

Et j'ai couru bien loin de nos calmes séjours                            y he marchado tan lejos de nuestro tranquilo hogar
Au pourchas du Bonheur, ne trouvant que la Faute;              en busca de la dicha, para hallar sólo el error.
Le vaste monde autour de ma fuite trop haute                        Sobre mi escapada, el vasto mundo demasiado
Fondait en vains aspects, ronflait en vains discours...           se ha basado en banalidades, ha roncado en vanos discursos…

—L'Orgueil, fol hippogriffe, a replié ses ailes;                         El orgullo, quimera insensata, ha recogido sus alas.
Un cœur nouveau fleurit au feu des humbles zèles                Un corazón nuevo florece al calor de humildes propósitos
Dans mon sein visité par la foudre de Dieu.                            en mi pecho visitado por el rayo divino.

Mais l'antique amitié, simple, joyeuse, exacte,                       Pero nuestra vieja amistad, sencilla, alegre, exacta,
Pendant tout mon désastre, à toute heure,                              en tout lieu, incluso en mi desastre, en todo momento y lugar,
—J'en suis fier, mon Valade,— entre nous tint ce pacte.       de lo cual estoy orgulloso, Valade, mantuvo su pacto.




Este soneto fue compuesto por Verlaine poco después de su ruptura con Rimbaud, probablemente en 1876 o 1877, tras pasar dos años en la cárcel de Bruselas por intento de homicidio. Los hechos biográficos que narra así lo permiten estimar, pues el poeta trabajó temporalmente en el Ayuntamiento de París en 1865, y allí fue donde debió de trabar amistad con Valade como compañero de trabajo, pues éste fue funcionario toda su vida. Luego, ambos se incorporarían a los círculos parnasianos al mismo tiempo. En este poema le testimonia su agradecimiento por haber mantenido su lealtad durante y después del escándalo de sus relaciones homosexuales: o en las duras y en las maduras, como suele decirse. Lo que confirma la gran cercanía y gratitud que sentía el "pobre Lelian" sentía hacia una de sus más viejas y duraderas amistades.

 


El parnasiano discreto

Si hubo un poeta en el Parnaso que se prodigara poco o casi nada, ése fue sin duda el bordelés Léon Valade (1841-1884).


Su apariencia física, como puede comprobarse en el cuadro de Fantin-Latour, era netamente española, vasca para más señas. Si a esto añadimos la semblanza que Camille Peletan hizo en su prefacio a las obras completas del poeta, describiéndolo como de figura menuda y frágil, nos viene a la mente enseguida otro famoso artista francés, el compositor Maurice Ravel. No es ociosa esta comparación: cuando uno lee las rimas de uno y escucha la música del otro, no puede evitar sentir dos almas gemelas, harto semejantes por la superlativa delicadeza de sus sentimientos. Aunque no existen tangencias creativas, pues Ravel no compuso sobre sus textos, y es dudoso incluso que los conociera, dada la prematura muerte del poeta con sólo 43 años, cuando el futuro autor del "Bolero" y "Daphnis y Cloe" era sólo un mocoso.

La obra de Valade se compiló en dos pequeños volúmenes de versos, editados por Lemerre, cómo no. Su temprana desaparición motivó que sus compungidos compañeros de los "Vilains Bonhommes", el grupo poético que estoy mostrando estos meses, se volcaran en la preparación de los mismos. Sobre todo, Albert Mérat, con quien había escrito en colaboración su primera antología común de poesías y que le valió a ambos el aplauso de su crítica contemporánea. Hubo que rebuscar entre sus efectos personales, cuartillas emborronadas y reversos de epístolas, así como escudriñar en revistas literarias, para legar un conjunto más o menos coherente de obras para la posteridad. Sin embargo, Valade mereció esta dedicación afectuosa y póstuma, por lo poco que sabemos de su vida. Excelente alumno del colegio Louis-Le-Grand de París, poseyó vastos conocimientos que no dudó en poner a disposición de sus amigos y de cualquiera que tuviera a bien pedirle consejo: en suma, el hombre de talento, afable y generoso, que en todas las épocas parece tocado por el favor de Apolo para apoyar al principiante extraviado. Además, allí donde estaba, constituía siempre un elemento cohesionador, para lo cual hace falta no poca paciencia y mucha tolerancia, máxime cuando hablamos de espíritus dolientes y desordenados como Verlaine, y de "enfants terribles" como Rimbaud. Por contra, careció de sus exaltaciones, y llevó una vida tranquila y rutinaria: fue funcionario público, trabajando durante el día en la prefectura administrativa, y compartiendo por la noche la vida bohemia y ociosa de los cafés parisinos. En cierto modo, su existencia se nos antoja sedentaria en grado sumo, alterada tan sólo por ocasionales viajes de vacaciones al "Midi" o a Italia, en busca del sol. No hay exilios ni vagabundeos. Valade fue una especie de Samain parnasiano, del mismo modo que Albert Samain fue un Valade simbolista. 

Ni a uno ni a otro los ha tratado bien la posteridad, es decir, NUESTRA posteridad.... para su vergüenza eterna. Pero Apolo tiene su propio templo para honrar a los creadores excepcionales.



martes, 10 de abril de 2018

Léon Valade - Pantomime


PANTOMIME                                                                            PANTOMIMA
De la antología “Le Parnasse contemporain III”

Arlequin au nez noir, Pierrot au masque blême                 Arlequín con su nariz negra y Pierrot con su pálida máscara
Me font envie; et c’est mon intime souhait                          me dan envidia; y mi secreta aspiración consiste
De vivre dans ce monde idéal et muet,                                 en vivir en este mundo ideal y mudo
Où, comme parmi nous, l’on s’agite et l’on aime.               donde, como entre nosotros, se discute y se ama.

L’un ou l’autre incarnant mon esprit inquiet,                     Uno u otro encarnan bien a mi espíritu inquieto,
Je tournerais dans un rôle toujours le même,                     podría girar siempre en torno al mismo papel
Sur la pointe du pied, jusques au souffle extreme              sobre la punta del pie, hasta el último compás
D’un orchestre jouant des airs de menuet…                        de una orquesta que tocara con aires de minueto…

—Le carnaval hurlant ainsi qu’une mêlée,                           El carnaval que aúlla como un tumulto,
Où la foule en gaîté se tord bariolée,                                     donde la multitud que festeja se torna abigarrada,
Assourdit le rêveur doué d’un sens plus fin:                       ensordece al soñador dotado del más fino sentido:

Et mon goût épuré ne veut plus condescendre                   y mi gusto refinado no quiere seguir condescendiendo
Qu’à faire sans parler mille gestes, —afin                            más que con mil gesticulaciones sin hablar, a fin
De disputer (seul but !) Colombine à Cassandre.               de disputarle, ¡único premio!, Colombina a Casandro.